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El 31 de Octubre de 1829 Simón Bolívar le da a Otavalo la categoría de Ciudad, mediante el siguiente decreto:
Considerando que la villa de Otavalo es bastante populosa y que por su agricultura e industrias es susceptible de adelantamiento, he venido en decretar:
Artículo Único.- La Villa de Otavalo queda erigida en ciudad, y como tal gozará de todas las preeminencias de las demás ciudades de la misma clase.
El Secretario General se encargará de la ejecución de este decreto, cuyo original será archivado en la municipalidad respectiva. Dado, firmado de mi mano, sellado y refrendado en el Cuartel General de Otavalo a treinta y uno de Octubre de mil ochocientos veinte y nueve décimo nono.
Firma: Simón Bolívar
Otavalo celebra cada 31 de Octubre su cumpleaños cívico, recordando con respeto la figura del Libertador Simón Bolívar. Bolívar, el héroe, el genio de la guerra, el invencible por la espada y la palabra; había trazado el destino de este pueblo nuestro que vive con el tiempo, encumbrándole a la misma categoría de otras ciudades de América. El único sueño del Libertador era "LA SUPERACION DEL HOMBRE, CON LA LIBERTAD DE SUS HABITANTES" aun sabiendo que su sueño se estaba destruyendo con la separación de cinco continentes.
De regreso a Bogotá el Libertador pasará por ultima vez por el hermoso valle otavaleño, y como presintiendo que su despedida se aproxima, galardona a un pueblo entonces Villa, a la categoría de Ciudad...seguramente como reconocimiento a que este pueblo y sus habitantes demostraron para él, pasión y sinceridad.
Desde entonces cada 31 de Octubre, y, desde 1829, Otavalo reafirma su origen netamente Republicano, nunca ha desmayado en él su amor a la libertad ni a los ideales de donde nació. Los otavaleños nos sentimos orgullosos del terruño y sentimos como ayer la presencia de Bolívar...altivo, noble, desinteresado...GENIO Y LIBERTADOR.
Un pueblo que no admire a su lugar nativo, que no cante sus hazañas y epopeyas con virilidad y sentimiento; es un pueblo vacío de civismo y amor. Otavalo y los otavaleños, se distinguen por su acendrado sentimiento de querencia patriótica a la tierra.
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